La transición energética que atraviesa España en la última década ha situado a los servicios de ajuste del sistema eléctrico en el centro del debate técnico y regulatorio.
Estos servicios, gestionados por el operador del sistema (Red Eléctrica de España – REE), son el mecanismo que permite mantener en cada instante el equilibrio entre la generación y la demanda, garantizando que la calidad, seguridad y continuidad del suministro no se vean comprometidas.
Aunque históricamente estos servicios de ajuste habían tenido un peso moderado dentro de los costes totales del sistema, los profundos cambios estructurales en el mix energético y la mayor volatilidad asociada a la generación renovable han provocado que su relevancia e impacto económico hayan aumentado de manera sustancial durante el pasado reciente.
En este artículo describimos su evolución durante los últimos años, y especialmente durante los últimos doce meses.
Origen y función esencial de los servicios de ajuste
Los sistemas eléctricos operan bajo una regla básica: en cada instante la energía generada debe coincidir con la energía demandada. Cualquier desviación puede traducirse en inestabilidad de frecuencia, fallos del sistema o incluso apagones generalizados. Para evitarlo, REE dispone de un conjunto de herramientas conocidas como servicios de ajuste (o servicios de operación), que incluyen la resolución de restricciones técnicas, la regulación secundaria y terciaria, la gestión de desvíos, y la reposición de reservas o servicios complementarios como el control de tensión.
En el pasado, cuando el sistema estaba dominado por grandes centrales térmicas y nucleares, la previsibilidad y la inercia de la red facilitaban estas tareas. La operación era relativamente estable y la necesidad de recurrir a estos servicios era mucho menor.
Transformación del mix energético y aumento de la complejidad
La irrupción de la generación renovable no gestionable, especialmente la eólica y la fotovoltaica, ha cambiado radicalmente la gestión de los servicios de ajuste.
España es uno de los países europeos con mayor penetración de estas tecnologías, lo cual aporta beneficios ambientales y económicos. Sin embargo, también incrementa la complejidad técnica del sistema, debido a que la generación renovable que depende del viento y del sol genera una incertidumbre inherente que requiere de más capacidad para corregir desvíos, ajustar la operación del sistema y asegurar reservas disponibles.
Este incremento de la variabilidad tiene múltiples consecuencias:
- Más necesidad de activaciones en tiempo real para compensar desvíos inesperados.
- Mayor uso de restricciones técnicas, especialmente en zonas con elevada producción renovable, pero limitada capacidad de evacuación.
- Demanda de servicios de balance más rápida y flexible, donde tecnologías como el almacenamiento empiezan a adquirir protagonismo.
- Impacto directo en los precios finales, ya que los costes de estos servicios se trasladan al mercado eléctrico.
Como resultado, los servicios de ajuste se han consolidado como un componente fundamental para garantizar la estabilidad en un sistema cada vez más descarbonizado, pero también más exigente desde el punto de vista operativo.
Análisis de los principales componentes de los costes de los servicios de ajuste
Los servicios de ajuste pueden desglosarse en varias categorías, cada una con dinámicas y costes diferentes:
- Restricciones técnicas: Las limitaciones en las redes de transporte y distribución hacen que a veces sea necesario disminuir la demanda en zonas congestionadas, y activar generación alternativa en otras áreas. Estas restricciones representan la parte mayoritaria del coste de los servicios de ajuste.
- SRAD: Los Servicios de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) permiten ajustar en cierta medida la demanda de determinados consumidores empresariales para mantener la estabilidad de la red, a cambio de un coste por la disponibilidad de las empresas para reducir su demanda a solicitud del operador del sistema.
- Gestión de desvíos: Los desvíos entre la energía programada y la demandada real dan lugar a liquidaciones y costes adicionales.
- Servicios complementarios: Los procesos de control de tensión, y de reposición de reservas o bandas de regulación generan costes incluidos en los ajustes del sistema.
Evolución de los costes de los servicios de ajuste del sistema y apagón en abril de 2025
Los siguientes gráficos muestran la evolución de los costes de los servicios de ajuste durante los últimos años, y más en detalle durante los últimos 12 meses (hasta marzo de 2026).
Estos datos muestran con claridad el cambio estructural producido, y el aumento generalizado de estos costes durante los últimos años. El análisis mensual revela incrementos especialmente notables en los meses de mayor tensión operativa.
El apagón sufrido el 28 de abril de 2025, que afectó a la totalidad de la península ibérica, puso además en evidencia la vulnerabilidad del sistema ante determinadas condiciones extremas, y supuso un antes y un después en la percepción del riesgo operativo. Durante los siguientes meses, REE ha aplicado una estrategia denominada Operación Reforzada, que ha implicado un uso más intensivo de tecnologías síncronas para gestionar las restricciones técnicas del sistema, y que ha supuesto un sobrecoste de en torno a 1.000 millones de euros en la factura eléctrica.
Retos y transición hacia un sistema más flexible
Algunos factores agudizan en la actualidad la dificultad de la gestión de los servicios de ajuste del sistema, como son los siguientes:
- La creciente incertidumbre meteorológica.
- La mayor dependencia de energías renovables sin almacenamiento asociado.
- El incremento de episodios de congestión y vertido renovable debido a la limitación de infraestructuras de transporte en algunas áreas del país.
El futuro de los costes de estos servicios de ajuste estará determinado por la capacidad del sistema eléctrico para adaptarse a un contexto de mayor electrificación, más generación renovable y nuevas formas de consumo.
La solución no pasa simplemente por incrementar el uso de estos servicios, sino por actualizar y mejorar las redes de transporte y distribución, aumentar los almacenamientos, e incrementar la flexibilidad de la gestión de la red y la capacidad de ésta para administrar la demanda.
Conclusión
La transición energética ha incrementado de forma significativa el uso de los servicios de ajuste en el sistema eléctrico español, y su impacto en los costes de la electricidad, al tiempo que la mayor penetración de energías renovables ha elevado la complejidad operativa.
En este contexto, mejorar las redes de transporte y distribución, avanzar hacia un sistema más flexible, apoyado en el almacenamiento y una gestión más eficiente de generación y demanda, será clave para garantizar la seguridad y estabilidad del suministro.
Para más información sobre la evolución de los servicios de ajuste y su impacto en los precios de la energía en España no dude en contactarnos a través de https://www.nusconsulting.com/es/.